2010: El Año Del Orden del Reino

Desde Octubre del 2009, estuvo dando vueltas por mi corazón el significado del número 10. Diez es el número de la Ley de Dios, de gobierno y de orden. Quizás sea esta la razón por la que, durante la mayor parte del 2009 estuve sintiendo que el 2010 será el año en que el orden divino será establecido. Se establecerá el orden de Dios, y por ende, el gobierno del Reino de Dios en el 2010. De hecho, Dios ya está haciendo esto en muchas vidas y ministerios, o al menos, está posicionando a la gente y a los ministerios para que puedan entrar en este orden divino. Dios es el que tiene la tarea de establecer el orden divino, pero cada individuo y ministerio pueden voluntariamente entrar en esto que Dios está estableciendo, o rechazarlo.

Lo que se establezca en el 2010 florecerá y prosperará por siete años. Lo que no se ponga en orden va a agitarse y sacudirse en los fuertes vientos que soplarán en los próximos siete años. Lo que suceda en esos siete años va a marcar el curso de lo siguientes catorce años.

Este gobierno y orden divino preparará el camino para la presencia del Rey, Jesucristo, que se manifestará y será la plataforma desde la cual su Reino será expresado. La operación de este Reino ocurrirá de una manera que no se ha visto todavía en nuestro tiempo. La gente y los ministerios que se resistan al orden que Dios está estableciendo vendrán a ser plataformas para que operen la carne y los reinos humanos. Estos reinos serán de naturaleza tanto secular como religiosa, y se opondrán cada vez más al Rey y su Reino.

Un aspecto del orden divino que se está estableciendo, y que crecerá más aún, es el de la relación padres – hijos. El espíritu de orfandad que ha caracterizado a la mayoría de la cristiandad, y que ha producido divisiones y competición dentro del Cuerpo de Cristo va a ser echado fuera. Los corazones de los padres se volverán a los hijos, y los corazones de los hijos a los padres, en preparación para la revelación del Rey y su Reino. Donde la restauración de esta relación padre-hijo no sea genuina, sino que sea una mera imitación de lo que Dios está haciendo para hacer crecer el ministerio personal, allí el espíritu de orfandad será más fuerte y eventualmente dará lugar a un poderoso espíritu de autopreservación y destrucción. Pero donde la restauración de esta relación padre-hijo sea genuina, una expresión del amor ágape, allí el ADN del Rey Jesús y su Reino será impartido a aquellos individuos y ministerios, y producirá una vida de sacrificio y unidad que ningún demonio podrá conquistar. La restauración del orden divino en la relación padre-hijo proyectará la obra del Reino a un nivel sin precedentes.

El aumento de la obra del Reino provocará una tormenta de proporciones huracanadas. Aquellos que están en el barco de los “hijos” tendrán descanso, y verán la tormenta como un emocionante paseo a disfrutar. Los que descansan en el Hijo de Dios, el piloto de esta nave, encontrarán que este viaje es el período más fructífero de sus vidas hasta ahora. Aquellos que no navegan en el barco de los “hijos”, sino en propio barco de “apóstol”, “profeta”, o cualquier otra nave semejante, serán atemorizados por la tormenta huracanada, y clamarán en terror  pidiendo que el Señor reprenda al viento y la tempestad. Pero esta vez el Señor no reprenderá al viento y las olas. Como la tormenta va a continuar, muchos asumirán que están en la dirección equivocada y tratarán de encontrar otra ruta, mientras que otros navegarán hasta la orilla donde encontrarán seguridad en algo y no en Alguien, que es Jesucristo. Los que buscarán otro camino, o tratarán de alcanzar la orilla van a naufragar. Pero algunos abandonarán el barco propio que están navegando, y llegarán al barco de los “hijos”, donde encontrarán paz en medio de la tormenta. Otros, en cambio, rehusarán subir al barco de los “hijos”, y comenzarán a lanzar ataques contra él. Pero no lograrán hundirlo. Antes, los atacantes serán vapuleados por los vientos y las olas. La misma tormenta que azotará a todos los barcos y reinos de hombres, sean estos seculares o religiosos, hará avanzar la nave de los “hijos” a su destino, y traerá incremento al Reino de Dios.

El establecimiento del orden divino que dará entrada a la presencia del Rey y su Reino también cambiará la vida de iglesia como la hemos conocido, trastornándola de arriba para abajo. Se verá a las superestrellas desaparecer. Los que han sido muy visibles serán cada vez más escondidos, mientras que los que habían sido sólo espectadores serán los que hagan la obra del ministerio. Muchos de aquellos que han sido superestrellas y que ahora parecen estar ocultos realmente serán mucho más influyentes que lo que alguna vez hayan sido, pues habilitarán y proyectarán a sus hijos para heredar el Reino. Sanidad, liberación, milagros, profecía, estarán en las manos de gente común, mientras el liderazgo de los padres viene a ser cada vez más el de instruir, habilitar y animar a sus hijos e hijas.

El ministerio de la iglesia será invertido, pues el enfoque de la iglesia estará verdaderamente orientado en el Reino, y más ministerio toma lugar fuera de las cuatro paredes de la iglesia, fuera de la agenda tradicional de los cultos. Las iglesias del Reino que salgan de sus paredes alcanzarán a gente que habían jurado nunca volver a ir a la iglesia otra vez. Esa gente se había alejado de Dios, sino de una iglesia irrelevante. El orden del Reino va a motivar a las iglesias del Reino a ministrar a esa gente en lugares y momentos aparentemente no cristianos. Más gente se congregará en esos lugares y momentos no tradicionales que en la iglesia tradicional. Expresamos esto en un lenguaje tradicional, diciendo que más gente irá a la iglesia fuera de la iglesia que adentro de la iglesia.

El enfoque de estas reuniones no tradicionales será en el Rey y su Reino, no en construir o perpetuar una institución. Consecuentemente, el ADN del Reino, que es el amor ágape, caracterizará esos lugares y reuniones. La gente conocerá la realidad de la presencia del Señor y se regocijará en su gran amor y misericordia. Mucha de la gente en esos lugares aparentemente no cristianos no se conformará nunca a los conceptos cristianos tradicionales, sino que serán conformados de acuerdo al corazón de Dios. Algunos que se congregan en estos lugares de reunión no tradicionales para buscar al Señor Jesús, conocer su presencia y abrazar su corazón, permanecerán todavía en otros sistemas religiosos a los que los evangélicos se han opuesto durante años, como ser la Iglesia Católica, la Iglesia Mormona e incluso el Islam. Sus teologías pueden no ser correctas, pero amarán al Señor Jesús porque sabrán que sólo Él, no el sistema religioso, es su Salvador. Otros amarán al Señor profundamente y beberán diariamente de su gracia y paz, pero  trabajarán en áreas que el cristianismo tradicional ha marcado como “no cristianas”. Tristemente, muchos en el cristianismo tradicional que ven a sus sistemas religiosos y teológicos como salvadores, condenarán estas expresiones de las iglesias del Reino.

Un fuerte arrepentimiento viene a los Estados Unidos. Arrepentirse significa cambiar la mente y la manera de pensar. Es necesario este arrepentimiento para que el orden divino libere su expresión y operación en los Estados Unidos. Sí, va a haber para la iglesia remanente un énfasis mayor en la santidad, al arrepentirse la gente y apartarse de su pecado. Pero mucho del arrepentimiento que tomará lugar será también un cambio en la manera de pensar de la iglesia. El establecimiento del orden divino requiere que se remueva el orden antiguo y la manera vieja de hacer las cosas. Los paradigmas pasados cambiarán, y nuevos paradigmas serán implementados, al establecerse el gobierno y el orden divinos. Nuestro entendimiento del gobierno de la iglesia, de su personal, de quién predica los domingos, etc., será cambiado. Nuestras ideas acerca de la “sana doctrina” comenzarán a cambiar con la emergencia del orden divino. Las iglesias que trabajan bajo el orden de Dios valorarán siempre una relación verdadera con el Señor Jesús, pero no van a trazar líneas falsas sobre asuntos doctrinales, apartando la gente del Señor. En su lugar, ellos permitirán al Espíritu Santo obrar en la gente a su propio ritmo, para traerlos a la verdad. Priorizarán las relaciones antes que la teología personal.

La iglesia tiene que arrepentirse de su actitud hacia los musulmanes. Dios ama a cada musulmán, tanto como ama a los judíos, a los cristianos y a cada persona de este mundo. Muchos musulmanes están buscando a Dios con corazones sinceros. Muchas de sus creencias pueden estar equivocadas y su sistema religioso no es el correcto. Pero muchas de las creencias de un montón de cristianos también están equivocadas. Al arrepentirse los cristianos de su actitud hacia los musulmanes, y al comenzar a amarlos como Dios los ama, las cadenas que los atan a las tinieblas serán rotas y vendrán a Jesucristo en gran número. Muchos saldrán lentamente del sistema islámico, pero el Espíritu Santo hará su trabajo de conducirlos a la verdad, si es que la iglesia hace su trabajo de amarlos y orar que Dios tenga misericordia de ellos. Sí, los musulmanes crueles y derramadores de sangre que buscan vengarse de los abusos que han recibido todavía estarán con nosotros, al igual que los cristianos crueles y vengativos que están entre nosotros todavía. Pero la oración, el amor, y el vaso de agua fría dado en el nombre de Jesús abrirán las puertas del cielo para que la luz ilumine el corazón de los musulmanes. Al suceder esto, los gobiernos de las tinieblas que han controlado a los países musulmanes serán destituidos. Lo que el ejército de los Estados Unidos no puede hacer, el amor y la gracia de Dios ciertamente lo hará. El día en que los musulmanes, los cristianos y los judíos se sienten juntos a los pies de Jesús está a la vista.

No pongas tu esperanza en las buenas noticias económicas que estás escuchando. Todavía no hemos visto el fondo del abismo. China tendrá un sacudimiento económico que hará temblar a toda la tierra. Al luchar la China para acomodar su economía, los Estados Unidos serán particularmente afectados. Se verá una repetición del 2008 en los mercados financieros, habitacionales y en el desempleo. Aquellos que no han sido engañados por la recuperación temporaria, y que se han reposicionado en este tiempo, serán capaces de superar esta fase más fácilmente, e incluso tomarán ventaja de las oportunidades que se les presentarán. La violencia que ha sacudido a México continuará invadiendo a los Estados Unidos. Los Estados Unidos tendrán que ver que su seguridad viene de arriba, no de su propio poderío. Las monedas colapsarán y los bordes políticos y geográficos serán cambiados. Una vez más, esta conmoción que será de juicio para unos, traerá liberación a los santos que tengan aceite en sus lámparas.

Estados Unidos debe orar por el presidente Obama. Si los creyentes en Jesucristo lo maldicen, estarán maldiciendo su propia nación. Si los santos oran por él, comenzará a oír a Dios y sus ojos serán iluminados desde arriba. Entonces podrá tomar decisiones y guiar a la nación por el camino correcto. Santos, no se dejen manipular por los políticos. Si Dios lenta pero seguramente abrió los ojos de Nabucodonosor, puede también dar luz al presidente Obama.

México, tu noche no ha terminado todavía. Pero la luz de Dios está comenzando a brillar en medio de tus grandes tinieblas. Da al Señor gracias que, así como la noche ha cubierto tu tierra, la luz y la gloria de Dios está levantándose lentamente sobre ti, y pronto será vista por otras naciones. Mientras tu sinfonía de oración continúa levantándose hacia el trono de Dios, el temor del Señor comenzará a derramarse en tu tierra. Los líderes en las áreas de la política, la educación, las finanzas y las artes se volverán al Señor en los próximos años. Espera ver a la gente que trabaja para los cárteles, e incluso algunos de sus líderes, tener un encuentro con Jesús, y desaparecer porque ya no quieren continuar con su pacto de muerte. Mientras que los testimonios de grandes milagros comienzan a fluir hacia afuera de México, tu país será elevado a una posición más alta de liderazgo espiritual en el mundo. Una nueva generación de líderes se está levantando en México. Padres espirituales, permitan a sus hijos continuar con el negocio familiar, pero no se aparten de ellos. Todavía necesitan una mano que los guíe. Muchos hijos pródigos regresarán este año a sus padres.

Alemania, estás siendo retenida. Pero así Dios está preparando una nueva generación que entrará a escena súbitamente. Aunque parezca que Dios no está moviendo en Alemania y Europa, ciertamente se mueve. La semilla que está oculta pronto surgirá de la tierra y comenzará a florecer. En este tiempo de retención, Dios está construyendo nuevas relaciones, relaciones de Reino que traerán gente de los campos de la política, las artes, los medios de comunicación, finanzas y educación al Reino. Estás retenida, pero no inactiva. Es necesario que continúes en los negocios de tu Padre, y pronto tu día amanecerá. Considera el número siete, y el significado que tendrá al entrar en otro nivel.

Iglesia, levántate y resplandece, porque tu luz ha venido, y la gloria del Señor ha nacido sobre ti. Porque las tinieblas cubrirán la tierra, y la noche a los pueblos, pero el Señor se levantará sobre ti, y su gloria será vista sobre ti. El orden divino es la expresión de la gloria de Dios que viene sobre nosotros. Recíbelo. Abrázalo. Y entra en la justicia, paz y gozo que es el Reino de Dios.

Que Dios Te Bendiga,
Pastor Ricky Paris