EN SINCRONIZACIÓN CON EL CIELO

 

En Isaías 24 hay tres versículos que pareciera como si se encontraran fuera de lugar en relación al resto del capítulo.  Por supuesto no hay nunca, nada, que se encuentre fuera de lugar en la Biblia.  En efecto hay un propósito por el cual algunas cosas resaltan y aparentan estar desconectadas del contexto y aun a veces parecen paradójicas. Dios está intentando enseñarnos algo por medio de esto.

En los versículos 14-16a, observamos a ciertos individuos que pareciera que se encontraran fuera de sincronización con lo que está sucediendo en el mundo alrededor de ellos.  Si analizamos el capítulo desde una perspectiva más contextual, vemos que la tierra está siendo cubierta con destrucción, desintegración, desesperación, y desesperanza. A pesar de esto, vemos en estos versículos al pueblo de Dios alzando sus voces en alabanza y celebración de forma que pareciera no haber sincronización entre ellos y su entorno terrenal. ¿Porque será esto? ¡Se encuentran fuera de sincronización con el mundo, porque se encuentran sincronizados con el cielo! Están enfocados en la realidad celestial más no en la terrenal.

Sí, es cierto que necesitamos reconocer y vivir la realidad del mundo que nos rodea.  La vida del santo no es una vida de escapismo o de ignorar la realidad.  Debemos caminar en medio de lo que sucede a nuestro alrededor, y atacar esta realidad frontalmente.  Haciendo estos somos capaces de realizar un retiro de nuestra cuenta en el tesoro celestial.

En el verso 18 el profeta dijo: “Porque las ventanas de arriba están abiertas, y los cimientos de la tierra se estremecen.”.  El momento de la desintegración y el sacudimiento llega sobre la tierra, porque los cielos están siendo abiertos con la intención de invadir la tierra.

Santos de Dios, en estos días de tremenda confusión, levantad vuestras cabezas, porque vuestro redentor se acerca. No, no me refiero a que viene a arrebatarnos de nuestros problemas. Me refiero a que viene a traernos el cielo.  El cielo se está abriendo, y su reino, su poder y su gloria están siendo exprimidos sobre la tierra.  Los reinos y sistemas de este mundo están siendo conmovidos bajo la manifestación de la llegada de su Reino.  La realidad celestial habrá de aplastar toda realidad alterna.

Mientras el sacudir continúa, los corazones de muchos se llenarán de temor.  Otros, serán llenos de ira en su inhabilidad para detener la hemorragia. Otros más correrán a refugiarse y tomaran la actitud de sobrevivencia acumulando armas y provisiones.  A diferencia del resto,  los creyentes en Jesucristo mantendrán su sincronización con el cielo. Vivirán de toda palabra que proviene de la boca de Dios, y no de las palabras que proceden de boca de los noticieros, ni de los políticos, ni de los comercializadores de temor. 

El trono de Dios y el Reino de Dios no sufren conmoción alguna. Mientras otros están siendo afligidos, nosotros seguiremos alabando y cantando "Todo está bien, en mi corazón". Somos ciudadanos de un reino inconmovible. Vivamos en esa realidad y traigamos la atmosfera del cielo sobre un mundo sin esperanza.

Dr. Ricky Paris