Nuestra Historia

A fines de los años ochenta la Iglesia Palestine Church (Palestine, Texas) experimentaba un visitar extraordinario de la Presencia de Dios. Entonces, su pastor Ricky Paris, movido por el Espíritu Santo visitó la nación de México. Allí inicia en su corazón una carga por este país que nunca había experimentado un avivamiento nacional.


A su vez Juan Carlos Manzewitsch visitaba la Iglesia del hermano Paris cuando fue contagiado con la visión para México que daría origen en el año de 1990 a Ministerios Visión Internacional. En el mes de noviembre de ese mismo año Juan Carlos y su esposa Fabiana dejan su país de origen (Argentina) para radicar en la ciudad de San Miguel de Allende en el Estado de Guanajuato. Fundando la primer congregación del ministerio en México. En el año 1992 el fuego del Espíritu Santo se enciende en la Ciudad de San Miguel de Allende, (Similar a lo ocurrido en Palestine en el año 89-90) durante un retiro juvenil dirigido por los pastores Manzewistch y Paris. Estas serían parte de algunas de las primeras chispas que extenderían un incendio de avivamiento en esta nación a través de este y otros Ministerios.


En los siguientes tres años otras congregaciones serían establecidas en estados del centro de la República, entre ellas, la que hoy es la sede nacional de MVI en la Ciudad de Querétaro. A mediados de 1995 el fuego había aumentado de intensidad. La Presencia manifestada de Dios dejaba sus efectos al pasar. Vidas transformadas, iglesias renovadas y una profunda pasión por la realidad de Dios despertaban el hambre espiritual de muchos hombres y mujeres.


Convocaciones llamadas “En Su Presencia” o “Congresos del Espíritu Santo” reunían a miles de personas semanalmente en distintos auditorios de México. Vasos desconocidos pero poderosamente usados por el Espíritu Santo eran levantados en estas reuniones.


A fin de esta década el obrar de Dios no sólo quedó dentro de las congregaciones sino que las llamas de la compasión del Señor se extendieron hacia los perdidos. Los estadios y grandes foros comenzaron a ocuparse para celebrar eventos de alcance evangelísitico.


MVI a través de sus congresos, cruzadas y sus distintas congregaciones hoy en día es parte activa de lo que muchos llaman “The Mexican Fire” (El Fuego Mexicano).